Si te gusta el kétchup, deberías saber que la mayoría de las marcas incluyen jarabe de maíz de alta fructosa en sus recetas. Este edulcorante no tiene ningún valor nutricional y hace que el azúcar en sangre se eleve mucho cuando se lo consume. Los productos comerciales lo incluyen porque hace que los alimentos duren más y es más barato que el azúcar.

Para evitar consumir sustancias que son nocivas para tu salud, lo mejor es preparar tu propio kétchup. Esto te permitirá asegurarte de alimentar tu cuerpo con ingredientes nutritivos y naturales. Además, podrás adaptarlo a tu gusto.

Ingredientes

 

- 1 taza de puré de tomate orgánico
- 1 cucharada de miel orgánica
- 1 cucharada de vinagre de manzana
- 1/4 de cucharadita de mostaza
- 1/2 cucharadita de sal marina
- 1/4 de taza de agua

Preparación

 

Simplemente debes mezclar todos los ingredientes en un recipiente y disfrutar de tu aderezo natural.  Si quieres darle un sabor más fuerte, puedes agregar un poco de ajo o especias, tales como pimienta o clavo de olor.

También puedes hacer tu propio puré de tomate. Para eso, deberás pelarlos, sacarles las semillas y trocearlos. Luego, deberás cocinarlos durante 15 o 20 minutos. Luego, deberás colar el jugo y pisarlos para darles la consistencia perfecta.

Fuentes:
La Bioguia
Hacer ketchup casero





En este post encontrarás los errores frecuentes que pueden arruinar nuestras prendas favoritas.
  1. Separación de ropa incorrecta. Además del color, hay que prestar atención al tipo de la tela: la ropa de lana/forro se debe lavar por separado, las toallas no deben lavarse junto con las prendas sintéticas.
  2. Eliminación de manchas incorrecta. No te sorprendas al ver un hoyo si sueles tallar enérgicamente las manchas. Las manchas se deben tratar con cuidado. Es mejor no tallarlas para no esparcir la suciedad, sino humedecer con un paño de color blanco.
  1. Exceso de detergente. El exceso de detergene produce demasiada espuma, la cual puede retener la suciedad en áreas como el cuello. Debido a esto, se acumularán ahí las bacterias, lo cual va en contra con la idea del lavado.
  1. Cremallera. Las cremalleras se deben cerrar antes del lavado porque sus engranes pueden dañar otras prendas.
  2. Botones abrochados. Sin embargo, los botones de camisas y otras prendas es mejor dejarlos desabrochados. De lo contrario, se pueden caer y la tela se desgastará más.
  3. Demasiado blanqueador. El blanqueador vuelve las telas menos resistentes, por eso prueba primero el método de nuestras abuelitas: hervir la ropa en una olla grande llena de agua con un par de gotas de jugo de limón.
  1. Lavado automático de trajes de baño. Está estrictamente prohibido lavar los trajes de baño y cualquier otra prenda de licra (elastano, spandex) en lavadora. Solo agua fresca y lavado a mano.
  2. Dejar que la lavadora "descanse". Algunas personas dejan "descansar" su lavadora, creyendo equivocadamente que varios ciclos seguidos pueden hacer que se descomponga. Sin embargo, es más inteligente lavar varias veces seguidas, esta estrategia permite aprovechar el calor emitido del lavado anterior reduciendo el consumo de energía.

  1. Un ciclo para las almohadas y mantas. Si lavas almohadas rellenas de plumas y mantas en la lavadora, lávalas dos veces: las plumas retienen la espuma y después de un ciclo, el detergente puede quedarse adentro.
  2. Carga caótica. Lo más complicado después de lavar es encontrar los pares de calcetines. Intenta al menos una vez seguir esta regla: primero los calcetines y luego lo demás, el resultado te gustará.
  3. Suavizante para las toallas. El suavizante de tela reduce la habilidad absorbente de las telas, por eso es mejor no usarlo.
  1. Exceso de prendas. No hay que sobrecargar tu lavadora, esto hace que la ropa se rompa y la lavadora se descomponga.
  2. Lavado incorrecto de chaquetas. Para que la pluma de ganso de tus prendas no se convierta en bolas a la hora de lavar, pon en la lavadora unas tres pelotas de tenis. El relleno quedará en su lugar y harán que salga toda la espuma.
  1. El uso de detergentes costosos. Muchas cosas 
    1. El uso de detergentes costosos. Muchas cosas que solemos usar tienen sus análogos económicos: la sal le regresa brillo a las prendas, mientras que la tiza ayuda a eliminar las manchas de grasa. El jugo de limón se puede agregar para aromatizar y suavizar la ropa.
    1. Cuidados incorrectos. Lava la lavadora más seguido, no olvides que el compartimiento para detergente y suavizante son removibles en la mayor parte de las lavadoras. Hay que lavar debajo de estos compartimientos para eliminar los restos de detergentes. No tapes la lavadora después de limpiarla. Deja que se seque y se ventile. Algunas veces al año inicia un ciclo con agua caliente mezclada con vinagre blanco. ¡Tu lavadora quedará como nueva!
    Material de inmyroom.com
    Portada e ilustraciones: Daniil Shubin